Palau, 2012
Muestrario de colores, la ventana
del taller abre al artesano el ser
de las cosas. La tierra
sangre, el azul brumoso. En el temblor
de las aguas la plata de los álamos.
Su reflejo le entrega los pigmentos,
azuletes y oros de tintar
los hilos
con los que trenzará el tapiz.