Barcelona, 2012
Cubre el cuerpo de los amantes
la sábana de seda prieta
de la noche. Su abrazo dulce
se recoge en un cuenco mínimo
donde se acercan a beber
los rayos de la luz del cielo
para pintar el nuevo día.
De cada encuentro nace un astro.
En cada cruce vive un dios.
Así vence el amor la espera.
