bitácora de creación poética de José Ángel Cilleruelo
68
Figueres, 2012
Rendido, acaso áptero, el ángel de la niebla se desmorona sobre el monte ralo. El borrón de la encina solitaria, las rocas, la maleza desaparecen bajo su faldón antiguo. Que no quede nada suena a presagio.