Garriguella, 2012
Vierte oros la luz primera
sobre los verdes en los muros
y los azules en los árboles.
Una gotita brilla en el vaso
donde se inclina una gardenia.
Desordenados, varios libros
duermen. El caño de la fuente
de la mañana lava el aire.
Nada
queda, en la estancia, de las sombras.
