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Silencio y flores, así empieza
un verso de Sibilla Aleramo,
que dedica las horas de aquel día,
de este día, por qué no, también yo,
a una muerta, lejana, aquí a mi lado.
Silencio y flores, así empieza
un verso de Sibilla Aleramo,
que dedica las horas de aquel día,
de este día, por qué no, también yo,
a una muerta, lejana, aquí a mi lado.
