Barcelona, 2013
(Hopperiana)
Si recuerdan los charcos aquel leve hundimiento
que los tuvo alojados en la anterior tormenta
conocen más que yo esta habitación
donde estuvimos juntos. Si tuviera memoria
la moqueta del cuarto, y roces, quemaduras
o abrasiones contaran su pasado,
descubrirían tibio un dios muerto de frío.
Si la ventana abriera hacia algún interior
desde la cama donde estoy sentado
me vería los ojos, y en ellos, los asombros.
