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  Barcelona, 2013 

Bajo los grandes árboles de Sintra 
la noche se apresura a acompañarnos. 
Trae un vestido azul con lentejuelas 
que brillan ordenadas a lo lejos, 
un collar de luciérnagas tan blancas 
y en la piel el frescor de los pecados. 

De la mano camina 
con nosotros la noche, 
sus pómulos que arden, 
su voz entrecortada 
y en la piel el rubor 
de palabras escritas 
                                    para siempre.