Frigiliana, 2013
Toscos arbustos, barro
de las últimas lluvias,
piedras, el estampado
blanquecino de flores
que crece entre roderas.
Cada paso que doy
deja una huella tierna
en el sendero. Pájaros
y palomas dibujan
el cielo de la tarde.
Tantas veces recorro
este mismo camino
que conozco las matas,
los almendros silvestres,
arañas y hormigueros.
Y cada vez lo ando
como una despedida.
