139

Lisboa, 2013 Restaurante Tronco

Deja en el guardarropa de la noche
las alas y el plumaje de los sueños,
hay azul en los pliegues de la falda.

Las bombillas que ocultan y el jergón,
guijarros en la senda de la nada,
que desabrocha blusas de inocencia.

Voces que no la nombran.

Atiende al oleaje de las sombras,
hormigas en la mariposa muerta.
Hay tizne entre las trazas de sus ojos,

renuncias de silicio. Cede el paso
cuando abre la puerta con chirridos.
Tan sucio todo como las metáforas.