Dublín, 2013
En la pared del fondo, un reloj detenido.
La butaca cubierta con mantas de ganchillo,
alfombra sin color y algún raído claro,
una rosa de plástico en un jarrón sin agua,
figurillas de barro muy bien alineadas.
Dentro de la vitrina, la cafetera y un juego
de café, cada taza con su platillo, en orden.
Luz del amanecer, palmeras y playa
en óleo con marco ribeteado de oro.
Tal como lo dejó cuando se lo llevaron.
Colillas apagadas dentro del cenicero.
