Barcelona, 2012
Crece la intensidad
—suelo húmedo,
chopos
secos— de los
olores.
Los brillos de la
luz
y barnices
matiza.
Los otoños
ofrecen
menos temblor y
excavan,
como agua la roca
calcárea, en la
piel
la sed de los
espasmos.
La sed de densidades
aumenta en la
blancura
astillada,
calcárea
de la tristeza. Tonos
mate de foto
antigua
donde alguien
extiende
la mano hacia la
lluvia.
Balbucir de torrente.
Las palabras que
escapan
de tu morir,
otoño.
