Barcelona, 2012
El sudor de quien cava
la zanja. La muchacha
que se esponja
la melena mojada,
ida
mirándose al
espejo. Húmeda
moneda rescatada
entre los cubos
de basura. La
barca, el cieno
que levanta su
paso.
Silencio del que
está dormido
al borde del
canal y le salpica
el chapoteo de las
lanchas.
Las lágrimas de
vidrio azul
que vende el
artesano. En la ciudad
no parece que
llueva nunca
sobre el rostro
de quienes pasan.
