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Barcelona, 2013

Mínimas caracolas, conchas, lapas,
pedazos nacarados, escalarias,
ficus de luna, púrpuras, bocinas,
estrombos, marginelas, berberechos.
El verano se queda
en un tarro de vidrio
encerrado, en lo alto de un estante,
con los libros leídos y olvidados.
Coquinas, carabelas o peonzas,
olor de mar, salitre y los chillidos
de quien las encontraba. En lo más alto.