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Barcelona, 2013

Se aprende de memoria los ritmos y los bailes 
con que se agita el corazón del álamo. 

Estremece la piel de las aguas tranquilas 
alborotándolas con vanos sueños. 

Modifica el perfil de las dunas. Devasta 
los castillos de arena sin piedad. 

Tuerce primeras citas hacia el abismo. Elogia 
solo la terquedad de las paredes. 

Va sin invitación de casa en casa. Entra 
por las ranuras. Tiembla. Insiste. El tiempo.