141

Badalona, 2013

Cada vez que imagino un nuevo verso 
la primera palabra que aparece 
es silencio. El silencio 
resuena, arranca, escandaliza, niega, 
qué sé yo, su azulado 
envés muestra las caras de la ausencia 
nada más. El silencio 
queda como palabra en envoltorio 
de color pensativo 
tan solo. El silencio si pervive 
es bajo tachaduras 
que sugieren al margen otras voces, 
un zurcido en la blusa. 
Cada poema que imagino empieza 
cediéndole al silencio su escritura.