Badalona, 2013
Cada vez que imagino un nuevo verso
la primera palabra que aparece
es silencio. El silencio
resuena, arranca, escandaliza, niega,
qué sé yo, su azulado
envés muestra las caras de la ausencia
nada más. El silencio
queda como palabra en envoltorio
de color pensativo
tan solo. El silencio si pervive
es bajo tachaduras
que sugieren al margen otras voces,
un zurcido en la blusa.
Cada poema que imagino empieza
cediéndole al silencio su escritura.
